los jóvenes del INEM no tienen cuidado por los recursos naturales que la institución les brinda, por ejemplo,arrojan basuras al suelo, no cuidan lo animales,entre otros.El proyecto esta basado en la concientización de los jóvenes de la institución, para que empiecen a cuidar el medio ambiente, inculcar sentido de pertenencia por sus zonas verdes,que tengan conocimientos propios sobre los problemas,efectos y soluciones debido a un buen o mal uso de sus zonas verdes.
lunes, 26 de septiembre de 2016
lunes, 19 de septiembre de 2016
TABLA
DE CONTENIDO.
1.Portada.
2.Introducción.
3.Objetivos.
3.1.
Objetivo General.
3.2.
Objetivos específicos.
4. Desarrollo
del tema.
5. Conclusiones.
6. Webgrafia.
OBJETIVOS.
OBJETIVO
GENERAL: Crear conciencia a los inemitas de la gran importancia de cuidar el
medio ambiente, de reciclar y de valorar más el entorno natural en el que
estamos rodeados.
Objetivos
específicos.
1. Garantizar una proporción de estudiantes
con una nueva forma de vista ante los cuidados ambientales.
2. Mostrar
obras de teatro a los estudiantes sobre ese tema.
3. Mostrar
películas que hablen acerca del cuidado del medio ambiente.
4. Crear
en cada grupo, con el coordinador de grupo un compromiso de reciclar en el salón, traer de la casa
material que se puede reciclar, como cuadernos viejos que vallan a votar y que
además tenga hojas limpias que puedan servir.
DESARROLLO DEL TEMA.
Infundir respeto por el medio ambiente a las generaciones más jóvenes es una obligación moral de los mayores, de la sociedad en general, ya sea en forma de políticas como mediante la enseñanza en los colegios o con el ejemplo en su entorno más próximo. No en vano, ellos son el futuro y de esa transmisión de valores dependerá el futuro del planeta. ¿Pero, cómo hacerlo? Generar conciencia ecológica en los jóvenes va más allá de campañas puntuales que inviten a reciclar o de declaraciones en favor del medio ambiente de boca de sus ídolos. Aunque todo ayuda, en realidad sólo una educación que empiece en la más tierna infancia logrará el objetivo: que sean ciudadanos informados, con espíritu crítico, porque sólo entendiendo y amando a la naturaleza se contribuirá a su preservación.
Infundir respeto por el medio ambiente a las generaciones más jóvenes es una obligación moral de los mayores, de la sociedad en general, ya sea en forma de políticas como mediante la enseñanza en los colegios o con el ejemplo en su entorno más próximo. No en vano, ellos son el futuro y de esa transmisión de valores dependerá el futuro del planeta.
Los primeros años son fundamentales. En el seno de la familia o en los colegios es donde se socializa al niño, el periodo en el que se desarrolla se personalidad y se le orienta para un mejor desarrollo. Los valores, los conocimientos y las actitudes que inculquen el respeto por los demás (lo que incluye la Naturaleza) se transmitirán a través de cuentos, actividades escolares y, de forma especial, a través de la convivencia familiar.
Los
primeros años son fundamentales. En el seno de la familia o en los colegios es
donde se socializa al niño, el periodo en el que se desarrolla se personalidad
y se le orienta para un mejor desarrollo. Los valores, los conocimientos y las
actitudes que inculquen el respeto por los demás (lo que incluye la Naturaleza)
se transLa
actitud es clave para conseguir una buena predisposición que ayude a poner en
práctica conductas ecoamigables de forma cotidiana, por lo que fomentar
actitudes verdes es como plantar una semilla que acabará germinando y dando sus
frutos: esos gestos ecológicos que acaban contagiándose a nivel familiar o en
círculos de amigos. Por lo tanto, si queremos que los más jóvenes tengan
conciencia ambiental, hemos de predicar con el ejemplo en casa y también en la
calle. A través del razonamiento y de la sugerencia, pero sobre todo del
ejemplo positivo, el reciclaje y otras conductas deseables surgirán
naturalmente. Sobre todo, importa dar un enfoque optimista a los gestos
cotidianos eco responsables, como separar los desechos para facilitar su
reciclaje, no derrochar agua ni luz, cultivar un huerto orgánico con ellos o
practicar un consumo sensato. Lejos de ser una obligación o un castigo, ha de
verse como algo deseable, como una contribución que beneficia al medio ambiente
y también a nosotros.
El reciclaje creativo es un filón para
divertir a los jóvenes y abrirles todo un mundo de posibilidades que poder
aprovechar para sus intereses. Descubrirán que pueden convertir objetos
desechados o que ya no se usan en otros realmente útiles y divertidos, al
tiempo que entenderán a partir de su propia experiencia el problema de los
residuos y la importancia de separarlos, así como de controlarlos generando el
mínimo y reciclando correctamente.
También
hay que familiarizar a los más jóvenes con la Naturaleza. Estar en contacto
directo con ella de forma regular es esencial para su buen desarrollo físico y
mental. Pero no sólo eso, porque el medio ambiente no sólo es un lugar del que
beneficiarnos, sino un espacio compartido con otros seres vivos que merecen un
respeto.
¿Pero, cómo hacerlo? Generar conciencia
ecológica en los jóvenes va más allá de campañas puntuales que inviten a
reciclar o de declaraciones en favor del medio ambiente de boca de sus ídolos.
Aunque todo ayuda, en realidad sólo una educación que empiece en la más tierna
infancia logrará el objetivo: que sean ciudadanos informados, con espíritu
crítico, porque sólo entendiendo y amando a la naturaleza se contribuirá a su
preservación.
La actitud es clave para conseguir una
buena predisposición que ayude a poner en práctica conductas ecoamigables de
forma cotidiana, por lo que fomentar actitudes verdes es como plantar una
semilla que acabará germinando y dando sus frutos: esos gestos ecológicos que
acaban contagiándose a nivel familiar o en círculos de amigos. Por lo tanto, si
queremos que los más jóvenes tengan conciencia ambiental, hemos de predicar con
el ejemplo en casa y también en la calle.
A través del razonamiento y de la
sugerencia, pero sobre todo del ejemplo positivo, el reciclaje y otras
conductas deseables surgirán naturalmente. Sobre todo, importa dar un enfoque
optimista a los gestos cotidianos eco responsables, como separar los desechos
para facilitar su reciclaje, no derrochar agua ni luz, cultivar un huerto orgánico
con ellos o practicar un consumo sensato. Lejos de ser una obligación o un
castigo, ha de verse como algo deseable, como una contribución que beneficia al
medio ambiente y también a nosotros.
El reciclaje creativo es un filón para
divertir a los jóvenes y abrirles todo un mundo de posibilidades que poder
aprovechar para sus intereses. Descubrirán que pueden convertir objetos
desechados o que ya no se usan en otros realmente útiles y divertidos, al
tiempo que entenderán a partir de su propia experiencia el problema de los
residuos y la importancia de separarlos, así como de controlarlos generando el
mínimo y reciclando correctamente.
También hay que familiarizar a los más
jóvenes con la Naturaleza. Estar en contacto directo con ella de forma regular
es esencial para su buen desarrollo físico y mental. Pero no sólo eso, porque
el medio ambiente no sólo es un lugar del que beneficiarnos, sino un espacio
compartido con otros seres vivos que merecen un respeto. Las salidas al campo
son una maravillosa oportunidad para que los más jóvenes tomen conciencia de
que es posible disfrutar del entorno natural sin atentar contra el ecosistema.
De nuevo, la imposición no funciona. Descubrir la Naturaleza es una aventura
emocionante que ha de resultar enriquecedora en todos los sentidos.
CONCLUSIONES.
1. Llegar a los estudiantes de una manera divertida con el fin de que tomen
conocimiento verdadero y que puedan poner en practica el cuidado por el medio
ambiente.
2. Los estudiantes no les da importancia a nada de lo relacionado con la
conciencia ambiental y se debe general algo en el colegio y así mismo cambiar
el mundo.
WEBGRAFÍA.
ActualizacionesAPA. 2016. NORMAS APA. Recuperado
de: http://normasapa.net/normas-apa-2016/
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